miércoles 1 de febrero de 2012

Semantics


"Parents should be ready if children ask what a prostitute is, said Judy Kuriansky, a professor of clinical psychology at Columbia University Teachers College.

"If they ask," she said, "You say, 'Sadly there are some women who feel that when they have an intimate experience with someone they need to get paid for it. This is something that is not healthy and I don't accept it or condone it.'"

(Golden bit of info from USA Today)


"Mom... what is a pros-tit-ute?"

"Um, let's see... (pulls out scrap of paper from pocket) 'A woman who feels that when she has an intimate experience with someone, she needs to get paid for it. This is something that is not healthy and I don't accept it or condone it.' Now... look at that little blue birdie, isn't it cute?"

"Wha...? I don't get it!"

(Sighs and throws paper out.) "Remember that chat we had a year ago about what mommies and daddies do when they love each other very much and feel the need to express it in a special way?"

"Um... kind of..."

"Sooo... it's a woman who does that with a man for money, not for love."

"For money?"

"Yeah. And you get sick and stuff."

"Lots of money?"

"Sometimes it's lots, sometimes it's less, honey. And you get sick and stuff, and nobody respects you anymore."

"But... money is necessary. Daddy says money is very important."

"Yes, sweetie. But only if you earn it in a good, honest way, like what Daddy does at the store. Where did you heard that, anyway? At school?"

"Grandma... she said... she said that the Key-dash-ans were prost..."

"Shhh... Who?"

"I said I love Kim... and wanna be pretty like her... and grandma said the Key-dash-ans are prost... prostates... prostits..."

"Shh... I'll have a serious chat with grandma. Stop with the questions already. People are looking at us."

"But-"

"I said shut up, 'kay?"

lunes 30 de enero de 2012

Perfect Creature


Helena Bonham Carter en Enid


Enid (BBC, 2009) es una película hecha para la televisión, inspirada en la vida de Enid Blyton, una escritora inglesa de literatura juvenil que conocían más nuestros padres que nosotros (mi madre era fanática de una serie llamada Los Famosos Cinco). Protagonizada por Helena Bonham Carter, la película narra algunos sucesos más importantes de la vida íntima de esta escritora, a la vez que ofrece una hipótesis para explicar la enorme contradicción que parecía existir entre su vida pública y su vida privada.

Enid Blyton vivió durante las primeras décadas del siglo 20, y dejó al morir un impresionante legado de cientos de obras para niños. Escribía mucho, lo cual apenas le dejaba tiempo para tener una vida doméstica o cuidar de sus hijas. Este dato, en el mundo triste y monocromático en que vivimos, invariablemente inspira la pregunta: What the heck was wrong with her?

La tesis (insatisfactoria) de la película es que en su infancia, su vida hogareña era caótica. Su padre abandonó la familia cuando ella era muy joven, y nunca lo pudo superar, prefiriendo esconderse en mundos fantásticos donde todo está despóticamente ordenado: Heavenly Creatures al revés.

Los niños de sus obras son moralmente precoces, perfectamente capaces de regir sus propios destinos. Tienen exquisitos códigos éticos, además de valores de los que cualquier decano de disciplina se podría sentir orgulloso. Asimismo, se desenvuelven en ambientes controlados donde las aventuras siempre tienen desenlaces felices con excelentes moralejas y fiestas con galletitas y té. Las nenas son buenas, dulces, hogareñas. Los nenes son arriesgados, emprendedores, protectores. Los extranjeros y los seres de otras etnias son vagos, irrespetuosos e irresponsables. Un personaje recurrente en sus historias, el “Gollywog” (traducido como “el Negrito” por los very un-pc traductores españoles), un muñeco egoísta, malcriado y desobediente, fue sustituido recientemente por un osito inofensivo para no ofender las sensibilidades modernas, pero el subtexto sigue ahí, agazapado en la oscuridad.

Tal vez fue la película, tal vez mi limitada experiencia con su obra, pero tengo la impresión de que Blyton nunca dejó de ser una niña, y que se divirtió mucho jugando con sus juguetes. De pequeña leí solo un libro suyo, “La noche de los juguetes” (The Toys Come to Life, 1943), en el cual los juguetes de unos niños cobran vida y forman una garata muy parecida a un estado de sitio. Recuerdo que cada vez que lo leía, sentía mucho coraje, ganas de romperlo en pedacitos (traté una vez, de hecho). Tenía la extraña impresión de que ella se divertía más al escribirlo que yo al leerlo. Sabía algo que jamás me iba a decir, cosa que la complacía mucho. 

Seguramente.

domingo 29 de enero de 2012

Mucho camino

Hoy renuevo los votos de mi compromiso con mi blog, aunque debo aceptar (como bien ha notado quien visite este verde lugar) que el caudal de la escritura ha disminuido en el ultimo año. Puedo insertar veinte excusas, cualquier cosa para distraer y tranquilizar, pero solamente serían eco de aquellas que me doy yo misma para no publicar, y me niego a gastar mi tiempo en una ocupación tan inútil.

Cuando comencé este blog, me puse tres reglas sobre lo que no debía escribir:
*Quejas
*Asuntos personales
*Chismes

En fin, nada que no fuera mediado por lo estrictamente crítico / creativo / literario. Y si a eso le añado que no voy a escribir por escribir, estoy proveyendo, creo, una explicación satisfactoria de por qué la cantidad de entradas ha disminuido. No voy a sacrificar calidad por cantidad, aunque no es excusa suficiente.  

A falta de ofrecer excusas, bien me vale hacer, a vuelo de pájaro, una valoración de lo que ha sido este blog para mí por cuatro años, casi cinco. Es una libreta de práctica, mucho más satisfactoria que una de esas veinte libretas que tengo guardados en bultos y cajas, sin ninguna esperanza de que nadie las lea. Es medio de desahogo y es estándar. Es, sobre todo, una especie de “cuarto propio” a lo Woolf. Me satisface muchísimo ver que hay gente que pasa por aquí y lee, ya por que Google los lanzó fortuitamente hacia acá, ya buscando alguna foto, o por recomendación de otr@s, ustedes saben quiénes son.

A ustedes les va un abrazo de gratitud y una promesa de que tanto como habrá Ale para rato, también habrá Virides.

Continúo mi camino, iniciado el 10 de junio de 2007.